La conversión es el momento en el que un usuario realiza la acción, o una de las acciones, que te has planteado como objetivo al definir tu estrategia en línea. Puede tratarse de distintos eventos dependiendo de lo que te hayas propuesto en tu plan: desde una suscripción hasta una venta o una reserva.
Por eso, es sumamente importante que, para toda estrategia comercial digital establezcas objetivos claros y generes indicadores de medición. Esto te permitirá saber si tu estrategia está funcionando bien o si debes hacer cambios en alguna parte del proceso.
En ese momento, se produce el proceso de conversión; cuándo una acción dentro de tu estrategia es ejecutada por el usuario de acuerdo a los objetivos.
“Conversión” es uno de los conceptos que se escuchan con mayor frecuencia en el mundo del marketing digital. Y no puedes dejar de tenerlo en cuenta al pensar en una buena estrategia para tu negocio.
Ahora que el usuario ha realizado la acción deseada, el usuario se transforma y pasa a otra categoría dentro de tu funnel.
El funnel de conversión es el proceso por el que pasa un lead (registro) desde que tiene la necesidad de adquirir determinado producto o servicio, hasta que finalmente lo adquiere.
Definir cómo será nuestro embudo de ventas es clave para saber cuál es la mejor manera de acompañar a los usuarios durante todo el proceso. Porque una compra no es un momento aislado en el que un cliente decide concretar dicha acción, por el contrario, se trata de un proceso que va desde el conocimiento de un producto hasta la acción de compra, pasando por el interés y el deseo.
Podemos dividir al funnel de conversión en tres etapas:
- TOFU (top of the funnel)
La primera etapa es el momento en el que el usuario descubre que tiene una necesidad vinculada con nuestro producto o servicio. El objetivo aquí es darnos a conocer.
- MOFU (middle of the funnel)
En esta instancia el usuario está barajando varias alternativas para cubrir su necesidad, entre ellas la de nuestra marca. El principal objetivo es aportarle valor al cliente, así vas construyendo un vínculo y te posicionas como referente.
- BOFU (bottom of the funnel)
La tercera etapa es el momento previo a la conversión, es decir, es hora de ofrecer algo atractivo para que adquiera nuestro producto o servicio. ¿De qué manera lo vamos a hacer? Siendo directos e invitando a la persona a convertir con un llamado a la acción. Sabes cuáles son sus intereses, así que ofrécele algo que realmente le guste. Recuerda que esto puede ser una compra, completar un formulario o hacer un clic en un email. Las posibilidades del concepto de conversión son muchas y se pueden adaptar perfectamente a tu negocio.
Ya sabes todo sobre qué es una conversión en marketing digital, es momento de aplicarlo.